¿No comer engorda? La ciencia te responde

no comer engorda
Por: Lyza Schnyder

En este artículo te vamos a desvelar si no comer engorda, y además te vamos a enseñar evidencia que lo prueba.

Aunque te sorprenda, es posible comer poco y engordar. Es real que la genética y el metabolismo de cada persona trabaja de manera diferente e influyen en esta realidad. Sin embargo, no todo refiere a la genética que nos han transmitido nuestras generaciones, sino también a los hábitos alimenticios que tenemos, a las dietas que realizamos, a los horarios de nuestra alimentación.

Si el aumento de peso corporal es recurrente en tu vida, debes preguntarte, aunque te sorprenda, ¡si estás comiendo lo suficiente!

La información que circula en diferentes plataformas virtuales, abunda y puede resultar confusa. Así como también la variedad de resultados científicos en relación a comer más o menos para lograr el gasto calórico deseado. Frente a ello, en este artículo recorremos la significación, los mitos y verdades de una situación que parece estar de moda: No comer engorda.

no hay que saltarse comidas

¿Comer más o menos comidas diarias?

Desde hace sólo unos años, el ámbito nutricional ha estado divulgando  que cuanto más a menudo te alimentes, mayores son las probabilidades de quemar calorías y controlar las posibles embestidas de hambre, conocidas, en el sentido común, como los famosos “atracones”.

De esta manera, muchos médicos afirmaban que ingerir seis comidas diarias es la dieta más recomendada, debido a  que aporta la cantidad justa de energía para tu cuerpo y la saciedad perfecta para paliar tu hambre. De esta manera, podrás llevar adelante una dieta beneficiosa para lograr el gasto calórico. Esto se basa sobre todo en el control de azucar en sangre. Si tomamos el azúcar poco a poco, deberíamos poder controlarlo, y evitar que esta azúcar se almacene, si no que el cuerpo la use cómo energía en el momento.

En la teoría tiene sentido, pero esto no se traduce necesariamente así.

Contrariamente a esas conclusiones, muchas investigaciones relevantes advierten que nada tiene que ver la cantidad de ingesta de alimentos diarios con la disminución de los kilos que exceden nuestro cuerpo. Una de ellas, titulada «Effects of meal frequency on weight loss and body composition: a meta-analysis«, se publicó en el año 2012 y se constituye como una de las revisiones  más completas sobre la temática. En ella se concluye que no existen diferencias en el gasto energético de 24 horas, al comparar la ingesta de comidas en personas que comieron 3 veces y personas que comieron 6 veces. Los investigadores consideran que las diferencias no son clínicamente importantes y que conviene dar prioridad a otros factores para arribar a significativas conclusiones.

Entonces: ¿no comer engorda? Aparentemente, las pruebas para concluir si es positivo comer más o menos con frecuencia no son claras ni definitivas. Lo que parece resultar conveniente es analizar cada caso particular y adaptar las frecuencias de consumo diario, como también las cantidades, a  cada metabolismo particularmente.

hay que comer para adelgazar

La influencia del horario alimenticio

Con frecuencia, la clásica idea de consumir 6 comidas diarias, puede condicionarnos a arrancar nuestro día comiendo y cerrarlo con una colación o snack justo antes de irnos a dormir. Esta cotidianidad que sostienen muchas personas, produce una vida nutricional antinatural, atentando contra los relojes biológicos de nuestro organismo. Y puede en efecto hacer que comer engorde.

Si bien no existen horarios idóneos iguales para todos en relación al consumo de comida, existen dos cuestiones importantes que pueden ayudar:

  1. El mayor consumo de calorías debe sucederse durante las horas diurnas, e ir disminuyendo durante los inicios de la noche.
  2. Prolongar, durante la noche, los momentos de ayuno, incorporando la cena antes o arrancando el desayuno más tarde.

La doctora experta en metabolismo Mariangela Conconi brindó una entrevista a la revista  Forbes Life en enero de 2018 donde aseguró que “Ni subir ni bajar de peso son comportamientos lineales ni dependen solo de las calorías; en ello, los horarios, por ejemplo, son determinantes. El metabolismo va de la mano de tu reloj biológico, es por eso que aquel dicho de las abuelitas es muy cierto (desayunar como rey, comer como príncipe y cenar como mendigo) porque el gasto energético es muy diferente en la mañana, por la tarde y en la noche”. Además agregó que “Cuando una persona empieza a tener horarios alimenticios fijos y deja de comer alimentos procesados, los cambios suelen ser casi inmediatos: mejoran su digestión significativamente, dejan atrás la inflamación estomacal (…)”

Sumado a los dichos de la especialista, varios estudios científicos, afirman que manteniendo con regularidad los 2 principios expuestos anteriormente, se logrará que nuestros órganos se anticipen y activen en determinados horarios como costumbre adquirida y de esta manera se procesen adecuadamente los alimentos.

Sin embargo, en algunas ocasiones, también es propicio y beneficioso introducir variaciones para que el organismo sea capaz de adaptarse y responder a lo imprevisto.

si comes saludable y haces deporte, adelgazas

Saltarte comidas para bajar de peso

Puede que suene contradictorio con los modelos dietarios normalmente conocidos, pero, en ciertas ocasiones, es posible saltarte alguna comida y esto puede resultar muy  beneficioso. Aunque el sentido común suele considerar que no comer engorda, no desayunar no implica un daño al metabolismo, ni aumenta el peso, ni es malo en absoluto.  La clave se encuentra en que lo hagas bien, ya que, el ayuno implementado de manera correcta es quizás uno de los procedimientos más eficaces para quemar grasa corporal.

Hay una cosa que debemos dejar bastante claro ahora que vamos a hablar de ayunos parciales y acerca de si engorda no comer. No comer y ayunar no tiene porque ser lo mismo. Asi que presta atención si cuando te preguntabas si no comer engorda, lo que te interesaba era el ayuno.

Hace algunos años, se ha comprobado, a través de investigaciones científicas, que ayunar conduce a varios beneficios para la salud en general, como la recuperación frente a padecimientos cardíacos, asma, enfermedades como la hipertensión, la psoriasis, dolores de cabeza intermitentes, entre otras.

La privación nutricional bien realizada, poco tiene que ver con dejar de comer completamente o padecer algún régimen absoluto para sufrir por hambre, sino que refiere a pequeños ayunos bien controlados que oscilan las 12 horas hasta 36 horas como máximo. Algunos beneficios de llevarlo a cabo son:

  • Reducción de la insulina, permitiendo que la hormona encargada de liberar la energía que se encuentra acumulada, pueda trabajar en nuestro cuerpo adecuadamente. Además, esta reducción permite una eficaz quema de grasa corporal.
  • Mejoramiento del sistema inmunológico. Puedes conocer los resultados de este postulado en el siguiente estudio: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/6859089
  • Desintoxicación del organismo celular, de aquellas toxinas y desechos metabólicos que se acumulan en nuestro sistema.
  • Fortalecimiento del tracto digestivo. Durante el ayuno, nuestros órganos descansan y al hacerlo, en el caso del tracto digestivo, se repara la mucosa del intestino para que trabaje correctamente en la digestión.
  • Disminución de tensiones, ya que nuestro organismo se encuentra en reposo.

Para muchos nutricionistas, intercalar períodos de ayuno no sólo mejora notablemente la salud, sino que además proporcionan mayor energía y bienestar mental.

Sin embargo, ningún exceso ni la rigidez en determinados casos es positivo al iniciar el procedimiento. Lo conveniente es comenzar eliminando determinadas colaciones entre las comidas, saltar el desayuno alguna vez, o, si es posible, la cena antes de dormir.

Por otra parte, es importante considerar cómo el cuerpo responde al estrés generado por  ayunos intermitentes  antes de llevarlos a cabo, ya que la ausencia prolongada de alimento es interpretada por nuestro organismo como estrés, aumentando ligeramente el cortisol. Es necesario atender a momentos caóticos que estemos atravesando antes de adentrarnos en una rutina de ayunos intermitentes.

No comer engorda sí nos saltamos muchas comidas de forma descuidada, pero no si hacemos un programa de ayuno debidamente planeado. Incluso nos ayudará a adelgazar.

El ayuno debe ser evitado en los casos siguientes:

  • Mujeres embarazadas
  • Personas obesas
  • Personas que nunca han realizado una dieta saludable
  • Personas diabéticas
  • Personas que padecieron o padecen de trastornos alimenticios como bulimia o anorexia, entre otros.

Si te identificas con algunos de estos casos, es preciso que no hagas ayuno y que incluyas a tu dieta alimenticia la recomendación de las 5 ó 6 comidas diarias con bajas calorías ya que te brindará resultados más eficaces.

De lo contrario, si sueles alimentarte correctamente, estás agobiado de realizar variadas dietas con resultados negativos y deseas incorporar un método nuevo para desintoxicarte y eliminar los kilos que exceden tu cuerpo, puedes probar algún sistema de ayuno que te resulte práctico y posible de llevar adelante.

Si te estas preguntando si no comer engorda, seguramente estés pensando en ayunar. Si es así: Siempre debes tener presente que lo recomendable es inicialmente acudir a un experto en nutrición quien podrá evaluar si puedes pasar varias horas sin ingerir alimentos, de acuerdo a tu peso, a tu estado de salud físico y mental, a tus rutinas diarias, a los ejercicios que realizas o si atraviesas una etapa de sedentarismo, entre otras.

Factores para una óptima alimentación

Osea, que deberías dejar de preguntar si «no comer engorda». Lo que debes obtener para lograr una buena alimentación es:

  • Equilibrio calórico, entre los alimentos que ingieres y lo que  sueles gastar. De esta manera, no tiene demasiada relevancia la distribución de las calorías en el día.
  • Control hormonal. La manera en la que tu organismo procesa, almacena y libera energía es regulada por las hormonas. Lograr un equilibrio hormonal es primordial para adelgazar y, fundamentalmente, para obtener salud. Depende de dos factores:

1) Lo que comes (grasas, proteínas, carbohidratos).

2) En qué momento comes y el tiempo que transcurre entre comidas.

A pesar de que los alimentos que comemos producen mayor impacto en la composición del cuerpo y la salud en general, los horarios de la alimentación y el transcurso temporal entre una y otra comida, son factores importantes a tener en cuenta para lograr una alimentación adecuada.

Existen factores importantes que influyen en una mala alimentación y que es necesario atender cuando aparecen para mejorar nuestra capacidad de adelgazamiento. Algunos son:

  • Descansar inadecuadamente:La falta de un descanso reparador produce en nuestro organismo un desequilibrio hormonal que genera la falta de saciedad en nuestra alimentación.
  • Comer rápido: cuando comemos velozmente no masticamos bien ni damos un tiempo a nuestro organismo de asimilar lo que ingerimos, generándonos menor saciedad y aumentando la ingesta de alimentos sin necesitarlos.
  • Vida sedentaria: Cuando no realizamos una actividad física, es menor el gasto calórico que producimos y mayor la acumulación de grasa en nuestro cuerpo. Realizar ejercitaciones físicas a diario beneficia nuestro peso corporal y la salud.
  • Ingerir poco líquido: La ingesta de líquidos permite que los riñones trabajen adecuadamente eliminando las toxinas que se acumulan en nuestro organismo. Los especialistas de la salud, recomiendan ingerir al menos 2 litros de agua que pueden ser repartidos en agua, caldos, jugos, infusiones, entre otros.

frecuencias de comida

Entonces: ¿No comer engorda?

El que dice no comer engorda seguramente habla de forma muy general, y no se está dando cuenta que no es una verdad para todo el mundo. El ayuno controlado es una herramienta genial para perder peso como muestran muchos estudios, y no se puede decir que no comer engorda.

Las conclusiones generalizadas y difundidas de manera corriente en referencia a consejos sobre la incorporación de mayor o menor cantidad de comidas diarias, son apresuradas y erróneas cuando los métodos a seguir para bajar de peso se recetan a todas las personas de manera generalizada, sin tener en cuenta la particularidad de cada organismo y su medio circundante.

Por ello, es preciso tener en cuenta otros factores al momento de arribar a tales postulados. Factores que hemos desarrollado y sustentado en base a varias investigaciones científicas y que influyen en la alimentación.

No existen normas ni dietas generales, sino un organismo biológico que nos diferencia pero que actúa de manera similar frente a ciertas funciones biológicas de todos los seres humanos.

Poder comprenderlo, estudiarlo y visualizar los factores externos que influyen en nuestro organismo alimenticio, permitirá lograr una alimentación saludable. Cada necesidad es diferente e individual, por ello no existen las dietas mágicas aplicables y beneficiosas para todas las personas. Sí existen métodos más beneficiosos para unas en detrimento de otras.

En conclusión, es pertinente consultar siempre a un profesional que nos oriente acerca de nuestro metabolismo y recete una rutina de alimentación  específica y personal, adecuada al gasto energético que llevamos en nuestras actividades diarias y al ritmo de nuestra vida en particular.

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