Las almendras engordan: El misterio detrás de esta creencia

En este artículo vamos a resolver todas tus dudas sobre si las almendras engordan
Ah, la nutrición, la dieta, el ejercicio y la figura ideal. Todo muy bonito en teoría, pero en la práctica es bastante más complicado de lo que parece. Ya que para hacerlo y tenerlo todo hay un factor importante que entra en juego: la fuerza de voluntad.
Fuerza de voluntad para no sucumbir ante la seducción del azúcar y las grasas. Temple de acero para cumplir casi religiosamente con una rutina que, a veces, sentimos que no tiene demasiada variedad.
Por supuesto, al adentrarnos en el mundo fitness, empezamos a escuchar sobre alimentos “quemadores de grasa”. O de ejercicios de gimnasia pasiva que te hacen reducir medidas mientras duermes y demás parafernalia.
¿Qué pasa con todos estos métodos milagrosos? Que, en ocasiones, se está demasiado desesperado por bajar de peso y se termina creyendo en todo lo que se escucha. Y es aquí cuando introduzco el tema del día. Y la declaración que me llevó a investigar una vez más a un alimento en particular: las almendras engordan.
¿Quién empezó el rumor? No lo sé, pero se expandió por los pasillos del gimnasio como aquel secreto dicho a un amigo y que alguien más escuchó a hurtadillas. Mi misión el día de hoy es comprobar la veracidad de lo que se dice sobre las almendras. Y no puedo hacerlo sin antes explicar primero qué es una almendra y de donde vienen. Así que, primero, un poco de teoría. ¿Empezamos?

¿Qué es la almendra?
La almendra es el fruto del árbol de almendro. Este data de hace muchísimos años y proviene del Medio Oriente. Habiendo datos que confirman que este árbol ha poblado la tierra desde el año 2.000 antes de Cristo.
Su cultivo y posterior recolección se han popularizado en el Occidente. En especial en Estados Unidos, siendo los mayores productores de almendras del mundo.
Un dato muy curioso: aunque en el día a día se le conoce a la almendra como una nuez, en realidad es una semilla. Se le considera nuez por su tamaño pero, si la detallas bien, su forma asemeja mucho más una semilla.
El nombre de científico del árbol que da vida a este simpático fruto seco es Prunus dulcis. Y la fruta de la que se extrae la almendra es de color verde y fibrosa, a lo que muchos llaman cáscara exterior.
Dentro de la cascara, se encuentra la semilla, que es lo que comúnmente conocemos como almendra. Esta está protegida por una fina película o piel de color marrón claro, parecido al color del dulce de leche. Normalmente, la presentación más tradicional de la almendra es con su piel y entera, pero podemos encontrarla también como:
- Hojuelas
- Entera y tostada.
- Fileteada y tostada.
- Molida o en harina.
- Aceite.
- Leche.
- Mantequilla o crema.
- Licor.
Ahora, el tema importante, lo que queremos saber, ¿las almendras engordan o no? ¿Por qué se cree que las nueces, y en especial las almendras, engordan? Bueno, echemos un vistazo a los elementos que componen a una almendra. Eso nos dirá si las almendras engordan o no.

Información nutricional
Comienza la parte realmente interesante. Desmembremos los rumores y eliminemos la desinformación, pues me parece que el decir que las almendras engordan sin antes saber qué contienen es un comentario un poco fuerte.
De acuerdo a la SELF Nutrition Data, por cada 100 gramos de almendras, estamos consumiendo un total de:
| 575 calorías | Niacina |
| 21.2 gramos de proteína | Ácido Pantoténico |
| 21.7 gramos de carbohidratos | Selenio |
| 12.2 gramos de fibra dietética | Calcio |
| 3.9 gramos de azúcar | Hierro |
| 49.4 gramos de grasas totales | Magnesio |
| Vitamina E | Fósforo |
| Vitamina B6 | Potasio |
| Tiamina | Manganeso |
| Riboflavina | Zinc |
Las almendras son un alimento altamente nutritivo como todas las semillas. Recordemos, las semillas dan vida a las plantas. Y no puedes dar vida sin tener la mayor parte de los nutrientes necesarios para sustentarla.
Además, las almendras son famosas por poseer grandes cantidades de antioxidantes, aunque la mayoría está alojado en la piel marrón claro que las recubre. Así que, la próxima vez que compres almendras, asegúrate que tengan piel para gozar de todos los nutrientes que puede aportarte.
Aunque, ¡cuidado! Compra almendras que hayan sido debidamente procesadas. Pues las almendras salvajes o crudas contienen cianuro, una toxina venenosa y altamente peligrosa. (Estudio 1)
Recomiendo empezar a utilizar harina de almendras para reemplazar parte de la comúnmente utilizada harina de trigo. Esta posee mayor cantidad de nutrientes y de proteínas de alta calidad que agregarán un gran valor nutricional a nuestros postres y panes. Además de ser libre de gluten.
Ahora que ya hemos visto su composición, es hora de dar una respuesta a la gran interrogante de si las almendras engordan o no.

¿Las almendras engordan o no?
La pregunta que todos nos estamos haciendo ¿las almendras engordan? Y la respuesta es… sí, sí engordan, pero no es tanto como la gente supone, ya que la equiparan con incluso algunos dulces que contienen muchas grasas y calorías.
Las almendras engordan a una escala normal de cualquier alimento… A menos que comas 500 gramos de almendras diarias, pues en ese caso cualquiera engordaría.
¿Por qué entonces se dice que las almendras engordan? Pues, como vimos en el cuadro de información nutricional, las almendras contienen una alta cantidad de calorías, las cuales vienen principalmente de la grasa total de estas.
Pero, aquí está lo curioso: las almendras son altamente ricas en grasas monoinsaturadas, las cuales pueden ser encontradas en alimentos de origen vegetal, como el aceite de oliva, las paltas o aguacates y, sí, en las almendras.
Se tiene la percepción de que las almendras engordan por su alto contenido graso pero, en realidad, ¿qué tan mala es la grasa monoinsaturada para nuestra salud?
Las grasas insaturadas son aquellas que, químicamente, están compuestas por enlaces o cadenas moleculares dobles, y la palabra mono significa uno, así que las grasas monoinsaturadas están químicamente estructuradas por una sola cadena doble.
¿Y qué se supone que significa todo esto? Se ha demostrado que las dietas altas en grasas monoinsaturadas son mucho más efectivas que las dietas altas en carbohidratos para perder peso, y te diré por qué. (Estudio 2)
Lo que sucede con la grasa insaturada es que tiene mayor cantidad calórica a comparación con los carbohidratos (9 calorías por gramo de grasa insaturada vs. 4 gramos de calorías por carbohidrato).
Esto hace que se necesite tomar menor cantidad de grasa insaturada para tener la cantidad necesaria de calorías, algo que no pasa con los carbohidratos.
Además, el estado natural de las grasas insaturadas es líquido a temperatura ambiente, lo que la hace mucho más sencilla de quemar en nuestro cuerpo que la grasa saturada, que se mantiene en estado sólido a temperatura ambiente.
Como broche de oro, las almendras ayudan a regular el apetito y saciar el estómago gracias a su gran cantidad de proteínas y fibra dietética, lo que se traduce en una mayor pérdida de peso a largo plazo debido a la reducción en la ingesta de calorías diarias. (Estudio 3)
Pero esto no acaba aquí, claro que no; las almendras engordan, pero tienen múltiples beneficios que ayudan al bienestar y salud de nuestro cuerpo, y es tiempo de que hablemos un poco de ellos.
¡Alerta! Recuerda que no estoy diciendo que puedes atiborrarte de almendras o que automáticamente quemarán la grasa existente en tu cuerpo y la reemplazarán con una más fácil de quemar.
Lo que digo es que las almendras no engordan al nivel que se creía pero, cualquier alimento consumido en exceso sí puede engordarte, así que sé prudente.
Beneficios de la almendra
Ya que dejamos atrás la declaración de que las almendras engordan y su mala fama, ahora podemos enfocarnos en todo el provecho que podemos sacarle a los beneficios que poseen (Estudio 4)
- Tiene una gran concentración de Vitamina E: Esta vitamina es un antioxidante natural por excelencia y protegen a las células del envejecimiento y el daño por oxidación.
Y, ¿qué crees? La almendra está considerada como una de las mayores fuentes alimenticias y naturales de esta vitamina, y solo 15 gramos de este fruto seco te aporta un 37% de la dosis diaria requerida de este antioxidante.
Además, no solo sirve para evitar el envejecimiento celular, sino que también ayuda a prevenir enfermedades y mantiene la piel, uñas y cabello en excelente condición.
- Reducen el nivel de colesterol, presión arterial y azúcar en sangre:
Gracias a la gran cantidad de magnesio que poseen las almendras, estas son capaces de regular los niveles de azúcar en la sangre, siendo una herramienta natural para combatir condiciones como la diabetes tipo II.En cuanto al colesterol, el contenido de colesterol “bueno” o HDL para aquellos que saben, ayuda a mantener al colesterol “malo” o LDL a raya y lo regula, lo que ayuda a reducir riesgos de hígado graso.
Adicionalmente, al ayudar a nivelar el colesterol LDL, la almendra previene que este haga estragos en el cuerpo al oxidarse. Esto es un factor determinante para empezar a sufrir de enfermedades cardiovasculares.
- Bajan la presión arterial: El magnesio es un mineral conocido por sus propiedades que controlan el nivel de la glucosa y ayuda al sistema metabólico. (Estudio 5)
Y el magnesio no solo controla el azúcar, sino que también estabiliza la presión arterial. Pues se ha vinculado la deficiencia de magnesio con los problemas de presión arterial. Este es un problema que no solo afecta a personas con sobrepeso. Puedes ser muy delgado y estar en gran forma, y aun así sufrir de alta presión arterial.
- Ayudan al sistema gastrointestinal y reducen las ansias de comer: Las almendras tienen una cantidad nada despreciable de fibra dietética. La cual ayuda a mantener una salud y funcionamiento adecuado del tracto gastrointestinal. Evitando así condiciones como el estreñimiento. Y, por si no fuese poco, la fibra de las almendras consigue prolongar la sensación de saciedad, lo que ayuda a reducir la ingesta de calorías diarias.
- Puede generar aumento de peso: Recuerda que la almendra, aunque ayuda en la lucha para bajar esos kilitos de más, sigue siendo rica en calorías y grasas (aunque sean monoinsaturadas). Por lo que un consumo excesivo de esta puede liderar a un aumento en los numero en la báscula.
La dosis recomendada de almendras diaria oscila entre los 15 y 30 gramos, así que mantengámoslo así, ¿está bien?
- Interrupción en interacción con otros medicamentos: Al estar tan cargadas con nutrientes como la vitamina E, manganeso, magnesio y ácido fítico, el consumo excesivo de la almendra puede causar efectos adversos. Cuando se combina con tratamientos a los que uno puede estar sometido, por lo que hay que estar alerta.
- Problemas en el sistema gastrointestinal: La consumo excesivo de fibra puede causar dolores abdominales, diarrea, vómitos, inflamación y calambres. Esto si no se está acostumbrado a tomar fibra. Si se expone al cuerpo a una cantidad muy alta de fibra durante los primeros días. Lo mejor es tomarlo poco a poco.
- Alergias: Aunque no son una nuez sino más bien una semilla. La almendra continúa teniendo algunas similitudes con nuestras amigas las nueces.
Así que, si eres alérgico a las nueces, es mejor que te mantengas alejado de las almendras.

Efectos secundarios/riesgos de las almendras
No todo es perfecto, hay que decirlo. Las almendras también tienen un lado oscuro, y no debemos abusar de todo lo que nos ofrece, pues podríamos enfrentar algunas consecuencias:

Pensamientos finales
Después de una ardua investigación, podemos deducir que las almendras engordan. Pero hacen mucho más bien que mal, por lo que van a quedarse cerca.
Añadirlas a nuestra dieta generará un efecto positivo en nuestro cuerpo. El cual veremos reflejado en los números de la báscula en poco tiempo.
Siempre tengo presente que el camino al peso ideal es difícil pero muy gratificante. Y saber que podemos contar con alimentos como la almendra para que nos echen una mano siempre es algo apreciado. Así que, para concluir, les digo que consumir almendras en cantidades adecuadas es sano y muy beneficioso.
Pero nada de comer macarrones franceses porque están hechos con harina de almendras, ¿eh? ¡Que nos conocemos!



